Origen y recolección
La trufa de verano es un hongo subterráneo que crece en simbiosis con distintas especies de árboles. Su recolección se realiza de forma tradicional, con perros adiestrados, en zonas productoras seleccionadas.
Temporada
Producto de temporada estival.
La recolección se concentra entre los meses de mayo y agosto, según condiciones climáticas.
Perfil gastronómico
Destaca por su aroma suave y agradable, con notas que recuerdan a frutos secos y a tierra húmeda. Su intensidad es menor que la de la trufa negra o blanca, lo que permite utilizarla en mayor cantidad y en diferentes tipos de elaboraciones.
¿Cómo se puede utilizar?
La trufa de verano permite un uso más amplio en cocina:
- Laminada o rallada
- En platos calientes y fríos
- En ensaladas, pastas y arroces
- En huevos y cremas
- En elaboraciones donde se busque un toque trufado más sutil
Formatos disponibles
Se presenta en pieza entera, con un peso aproximado de 30 g por unidad.
Al tratarse de un producto natural, el tamaño puede variar ligeramente.
Formato y conservación
Producto fresco.
Se recomienda conservar en frío, envuelta en papel absorbente y dentro de un recipiente hermético. Consumir en pocos días para mantener su aroma.