Origen y recolección
La trufa de otoño es un hongo subterráneo que crece en simbiosis con distintas especies de árboles. Su recolección se realiza de forma tradicional, con perros adiestrados, en zonas productoras seleccionadas.
Temporada
Producto de temporada otoñal.
La recolección se concentra entre los meses de septiembre y diciembre, según las condiciones climáticas.
Perfil gastronómico
Destaca por su aroma más desarrollado que el de la trufa de verano, con notas terrosas, ligeramente avellanadas y un perfil más marcado en boca. Sin alcanzar la intensidad de la trufa negra de invierno, ofrece una experiencia más compleja que la estival.
¿Cómo se puede utilizar?
La trufa de otoño permite un uso amplio en cocina:
- Laminada o rallada
- En platos calientes y templados
- En pastas, arroces y guisos
- En huevos y salsas
- En elaboraciones donde se busque un equilibrio entre intensidad y versatilidad
Formatos disponibles
La calidad es la misma en todos los formatos. La diferencia está en la presentación y el uso.
- Extra (+20 g): piezas enteras de mayor tamaño, pensadas para presentación.
- Mediana/Pequeña (–20 g): piezas enteras más pequeñas, con el mismo perfil aromático.
- Trozos: fragmentos seleccionados, ideales para uso en cocina.
Formato y conservación
Producto fresco.
Se recomienda conservar en frío, envuelta en papel absorbente y dentro de un recipiente hermético. Consumir en pocos días para mantener su aroma.